Desentrañando los enigmas de la historia con Inteligencia Artificial

diciembre, 11, 2023
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La Inteligencia Artificial también intenta descubrir algunos de los grandes misterios de la historia, como la ciudad perdida de Atlantis o la tumba de Alejandro Magno. ¡Te lo contamos todo!

Desde los misterios de las antiguas civilizaciones hasta los enigmas modernos, la historia está repleta de secretos aún por descubrir. A lo largo de los siglos, arqueólogos, historiadores y aventureros han buscado respuestas a preguntas que han desafiado la comprensión humana. ¿Qué ocurrió realmente con la Atlántida? ¿Dónde se encuentra la tumba de Alejandro Magno? ¿Qué le pasó a Amelia Earhart? Los relatos y narrativas sobre estos acontecimientos encierran secretos que la humanidad siempre ha perseguido; por suerte, ahora contamos con un gran aliado para descubrirlos.

La Inteligencia Artificial ha llegado para revolucionar todos los aspectos de la sociedad. A medida que se va desarrollando descubrimos nuevas aplicaciones y capacidades que esta herramienta puede aportarnos. Entre ellas, arrojar luz sobre los enigmas perdidos de la historia. Los algoritmos avanzados de aprendizaje automático y procesamiento del lenguaje natural pueden analizar vastas cantidades de datos históricos, identificar patrones y realizar conexiones que podrían pasar desapercibidas para el ojo humano. Esta capacidad de procesamiento masivo permite a los investigadores abordar enigmas históricos desde nuevas perspectivas y plantear hipótesis fundamentadas en datos sólidos.

Desafiando la desaparición de la Atlántida

La leyenda de la Atlántida ha desconcertado a la humanidad durante milenios. Descrita por el filósofo griego Platón en sus diálogos, la Atlántida se sumergió en el océano en circunstancias misteriosas. A través de la IA, los investigadores pueden analizar datos geográficos, antropológicos y arqueológicos para identificar posibles ubicaciones de la legendaria civilización. Algoritmos de reconocimiento de patrones pueden revelar pistas enterradas en la vastedad de los océanos, proporcionando nuevas perspectivas sobre la existencia y desaparición de la Atlántida.

Además, la inteligencia artificial (IA) ofrece otro gran aporte a la resolución del misterio atalante. Utilizando la información proporcionada por documentos históricos, la IA puede recrear la civilización, sus escenas de vida cotidiana, arquitectura y otros aspectos reveladores. Un ejemplo de ello es el podcast Panorama, que ha utilizado la IA para crear un cortometraje documental titulado «La Atlántida, tesoro oculto». La recreación se basa en documentos históricos, especialmente el «Timeo» de Platón, una obra que describe la Atlántida, así como en textos de ficción. Utilizando la IA, han recreado la civilización de la Atlántida, combinando elementos históricos con la creatividad generada por la Inteligencia Artificial para ofrecer una representación visual y narrativa de la historia.

En cuanto a la descripción de la Atlántida, el documental menciona elementos como una confederación de diez reinos, un ejército de más de un millón de soldados, una gran cantidad de metales, elefantes, una acrópolis en Atlantis con círculos alternos de tierra y agua, y una estructura política basada en las leyes dictadas por Poseidón, entre otras muchas cosas. Sin embargo, lo que más llama la atención es la hipótesis geológica de la destrucción catastrófica de Atlantis, que abordan describiendo un fuerte terremoto seguido de un tsunami. Se vincula esta descripción con eventos geológicos reales, como el tsunami que afectó el asentamiento tartésico de Huelva en el siglo VI a.C., respaldando la idea de que la Atlántida podría haberse ubicado en la costa suroeste de la península ibérica.

Atlantis, la ciudad perdida

Descifrando el enigma de la tumba de Alejandro Magno

Otro enigma que ha desconcertado a los historiadores durante siglos ha sido el paradero de la tumba de Alejandro Magno. A pesar de sus hazañas militares y conquistas, la ubicación final de su tumba ha permanecido elusiva. No obstante, la Inteligencia Artificial puede analizar textos históricos, mapas antiguos y datos arqueológicos para generar hipótesis sobre su ubicación. Los algoritmos de procesamiento del lenguaje natural pueden interpretar antiguos escritos para identificar pistas y conexiones previamente pasadas por alto, allanando el camino para nuevas expediciones arqueológicas.

En este sentido, a principios de este año, una inteligencia artificial ha conseguido descifrar parte de un pergamino de 2.000 años de antigüedad sobre las dinastías que sucedieron a Alejandro Magno después de que fuera destruido junto a Pompeya cuando el Monte Vesubio entró en erupción en el año 79 d.C. El pergamino en cuestión, que proviene de la Villa de los Papiros en Herculano, sufrió carbonización debido a la erupción volcánica. 

Ha sido el Centro de Visualización y Entornos Virtuales de la Universidad de Kentucky quien ha desarrollado este algoritmo de inteligencia artificial, entrenado para detectar tinta en papiros. Este algoritmo analiza pergaminos antiguos mediante tomografías computarizadas, generando imágenes digitales en 3D a partir de miles de rayos X. Gracias a este enfoque, los investigadores pueden identificar y recuperar información legible de partes del pergamino que de otra manera serían muy difíciles de descifrar debido a su estado.

La IA, al detectar la tinta en los pergaminos antiguos, ofrece una herramienta valiosa para la reconstrucción y comprensión de textos históricos dañados. En este caso, permitirá a los expertos desentrañar gradualmente el contenido del pergamino, proporcionando información sobre las dinastías macedonias, los generales de Alejandro Magno y, quizás, la ubicación de la tumba desaparecida.

Carlomagno y el misterio de su tumba

Desafíos éticos y limitaciones de la IA en la investigación histórica

A pesar de sus promesas, el uso de la IA en la investigación histórica plantea desafíos éticos y limitaciones que se deben tener en cuenta. La era de la Inteligencia Artificial solo acaba de empezar y este es un factor que se debe tener en presente. 

Sesgos inconscientes en algoritmos

Aunque la Inteligencia Artificial ofrece la capacidad de procesar grandes cantidades de datos históricos de manera eficiente, los algoritmos no están exentos de sesgos. Los programadores y los conjuntos de datos utilizados para entrenar a los modelos pueden introducir sesgos inconscientes, lo que lleva a interpretaciones históricas distorsionadas. Estos sesgos pueden reflejar prejuicios culturales o sociales que afectan la objetividad de la investigación histórica.

Subjetividad en la interpretación de datos

La naturaleza subjetiva de la interpretación histórica choca con la objetividad que se espera de los algoritmos de IA. La IA puede carecer de la capacidad humana de comprender el contexto cultural, social y político en el que se originaron ciertos eventos históricos. Esto podría resultar en interpretaciones simplistas o erróneas, ya que la IA puede no ser capaz de captar matices y complejidades que son esenciales para una comprensión completa de la historia.

Dependencia exclusiva de la IA

La automatización de procesos de investigación histórica mediante la Inteligencia Artificial puede llevar a una dependencia exclusiva de la tecnología, limitando la intervención humana necesaria para cuestionar, reflexionar y analizar críticamente los resultados obtenidos. La creatividad y el instinto humano, fundamentales en la resolución de enigmas históricos, podrían verse relegados a un segundo plano, lo que podría conducir a una comprensión superficial y deshumanizada de la historia.

Falta de ética en la recopilación de datos

La recopilación masiva de datos para entrenar modelos de IA en la investigación histórica plantea cuestiones éticas, especialmente cuando se trata de información sensible. La privacidad de las personas y la posibilidad de utilizar datos históricos para propósitos no éticos son preocupaciones relevantes. Garantizar prácticas éticas en la recopilación y uso de datos se vuelve esencial para preservar la integridad de la investigación histórica basada en inteligencia artificial.

Riesgos de simplificación histórica

La IA tiende a buscar patrones y regularidades en los datos, lo que puede llevar a una simplificación excesiva de la complejidad histórica. Los eventos históricos a menudo son multifacéticos y están influenciados por una variedad de factores interrelacionados. La Inteligencia Artificial puede tender a reducir estos eventos a relaciones causa-efecto lineales, ignorando las interconexiones y contradicciones que dan forma a la historia real.

El futuro de la investigación histórica: Colaboración humano-IA

A medida que la IA se integra más en la investigación histórica, la clave radica en una colaboración armoniosa entre humanos y algoritmos. La intuición humana, la creatividad y el juicio crítico son irremplazables. La IA puede ser una herramienta poderosa para procesar datos a una escala impensable, pero los historiadores deben seguir siendo los maestros de la narrativa histórica, guiados por la ética y la comprensión única que aporta la perspectiva humana.

EN MIOTI Tech & Business School estamos sumamente implicados con el desarrollo de la Inteligencia Artificial, sobre todo con la formación de los futuros profesionales que hagan de ella una revolución. En este sentido, contamos con el Máster en Deep Learning, en el que ofrecemos un recorrido completo por las últimas técnicas de Machine Learning y Deep Learning, base necesaria para desarrollar disciplinas como el análisis predictivo, reconocimiento de imágenes, voz y textos, entre otras muchas cosas que, como hemos visto, serán sumamente fundamentales no solo para el desarrollo futuro, sino para la comprensión del pasado.

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